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La nueva revista de Medicina y Salud en Internet

El yogur beneficia a enfermos de cáncer, anorexia y alcohólicos
Sus nutrientes mejoran el sistema inmunológico, que suele estar deprimido

Lunes, 21/2/00

La ingesta diaria de yogur puede mejorar la calidad de vida y el sistema inmune de pacientes afectados de cáncer -sobre todo de colon-, osteoporosis, patología cardiovascular, anorexia, alcoholismo e infecciones.
Los estudios realizados hasta el momento sobre el yogur han puesto de manifiesto que, además de aportar calcio, proteínas e hidratos de carbono, "mejora la calidad de vida de las personas con cáncer y aumenta los parámetros inmunológicos, lo que los hace indicados para algunos casos de alergia", según Ascensión Marcos, directora del Instituto de Nutrición y Bromatología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en Madrid, que ha participado en el I Congreso de la Sociedad Andaluza de Nutrición Clínica y Dietética, celebrado en Sevilla.

Para la experta, las propiedades nutritivas de los yogures también están indicadas en anorexia nerviosa, drogadictos y alcohólicos, "población que padece una importante falta de nutrientes, pero que no rechaza este producto". Los ancianos también se benefician de los nutrientes que aporta este alimento, aunque "suelen rechazarlo porque lo asocian a un remedio que cura las diarreas".

Equilibrio

Marcos ha matizado que, a pesar del avance registrado en los trabajos sobre las cualidades nutritivas del yogur y sus beneficios en el sistema inmune y flora intestinal, "aún queda mucho por estudiar, especialmente sobre el tipo de bacterias, las dosis y el tiempo recomendado para tomarlo".
Para los expertos en nutrición, una dieta equilibrada que contenga alimentos variados como pastas, cereales, legumbres, vegetales, pescado y aceite de oliva es la clave de una correcta alimentación y la base para evitar el sobrepeso, así como la obesidad y sus patologías asociadas. Para Basilio Moreno, del Servicio de Endocrinología del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, el control de la obesidad debe basarse en pilares concretos: una dieta acomodada a los requerimientos del paciente, un plan de ejercicios físicos moderados y continuados y un tratamiento farmacológico. Sobre este último punto, ha recordado que "en los últimos años han surgido nuevos fármacos fiables que son mejor tolerados por el paciente y que entrañan menos efectos secundarios. Además, están provistos de mecanismos de acción dual, como en el caso de la sibutramina, que mantienen las pérdidas en el tiempo".


Los ahumados y fritos se relacionan con la aparición de neoplasias
cuando el consumo es continuado

DM. Sevilla
Lunes, 21/2/00

Técnicas culinarias como el ahumado parecen estar relacionadas cuando se consumen de forma habitual con el desarrollo de neoplasias, según ha expuesto Pedro Pablo García Luna, del Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, y presidente del comité organizador del I Congreso de la Sociedad Andaluza de Nutrición Clínica y Dietética, que se ha desarrollado en Sevilla. El especialista ha indicado que estos posibles efectos de los ahumados se repiten en la ingesta continuada de alimentos demasiado fritos o quemados, "que producen nitrosaminas, unas sustancias claramente carcinogénicas". Por este motivo, García Luna ha insistido en la importancia de que los alimentos se preparen de forma "menos agresiva" y se tomen "crudos, siempre y cuando sea posible, hervidos, cocidos o al horno". En el caso de los nutrientes que se cocinan fritos, este experto ha aconsejado que el aceite empleado sea de oliva virgen preferentemente, "porque conserva por más tiempo las propiedades beneficiosas". El presidente del comité organizador del congreso también ha señalado la conveniencia de que el aceite no haya sido "calentado" en muchas ocasiones.

Dieta mediterránea

García Luna también recordó que "la alimentación inadecuada a lo largo de los años se relaciona con cerca del 40 por ciento de las neoplasias"; de ahí la importancia de una correcta nutrición, que, en opinión de los expertos convocados en el congreso, debe recuperar los valores de la tradicional dieta mediterránea. Por su parte, José Antonio Irles, presidente del comité científico de la reunión, ha apuntado que se analizarán en profundidad los denominados alimentos funcionales para "desmitificar ideas erróneas causadas porque casi se hayan desterrado de la dieta algunos productos como el pan o los huevos".


La fibra dietética evita la aparición de diversas enfermedades

DM. Sevilla
Lunes, 21/2/00
'Grupo Ibérico'

La desaparición de la ingesta habitual de fibra en la población está provocando el aumento de enfermedades como el cáncer de colon o la colitis ulcerosa, a juicio de los investigadores de diversos ámbitos que integran el Grupo Ibérico para el Estudio de la Fibra Dietética. El grupo, que acaba de constituirse legalmente, al inscribirse en el Registro de Asociaciones, es una entidad destinada a la promoción de estudios, ensayos clínicos e investigaciones relacionadas con la fibra en la alimentación. Esta nueva asociación, cuya sede se emplaza en Barcelona, está presidida por Miguel Angel Gassull Duro, del Hospital Germans Trias i Pujol, de Badalona, considerado como uno de los principales expertos sobre nutrición.

Además, entre los socios fundadores se encuentran Jordi Salas Salvadó, del Hospital San Juan, en Reus; Ascensión Marcos Sánchez, del Instituto de Nutrición del CSIC; Gonzalo Miño Fugarolas, del Hospital Reina Sofía, en Córdoba, y el profesor Alfonso Pontes, de la Universidad de Coimbra, en Portugal. El grupo contempla la posibilidad de integrar a cuantas personas o entidades estén interesadas en desarrollar los conocimientos sobre la influencia de la fibra dietética en la salud y desarrollará los actos necesarios para difundir este elemento, cuya desaparición en la dieta habitual comparte responsabilidad con otros factores en la multiplicación de algunas enfermedades, según remarca el grupo. La asociación ya ha iniciado varios trabajos sobre la fibra y el cáncer de colon, la colitis ulcerosa, la diabetes y las hiperlipemias.


Editado un facsímil del 'Estudio médico del veneno de tarántula'
La obra original es de José Núñez, publicada en 1864

J. Escudero
Lunes, 21/2/00

La Federación Española de Médicos Homeópatas y la Fundación Instituto Homeopático y Hospital de San José han publicado un facsímil del Estudio médico del veneno de la tarántula hispánica, editado en 1864 por José Núñez, médico de cámara de Isabel II y presidente de la Sociedad Hahnemanniana Matritense. El estudio originario recogía "el primer medicamento homeopático genuinamente español", explica Félix Antón, secretario de la Fundación Instituto Homeopático y Hospital de San José.

El célebre Cid

José Núñez señalaba en 1863 que "la casualidad hizo llegar a mis manos la nunca bien ponderada obra, que acerca de la tarántula escribió el célebre médico español Francisco Cid a últimos del pasado siglo". Impresionado al leer los cuadros sintomatológicos descritos por Cid, así como al estudiar la picadura de la tarántula en el hombre sano y "los cambios que acusa el tarantulado cuando ha sentido la dulce y curativa influencia de la música", Núñez no comprende cómo no ha surgido antes "la idea de aplicar un agente tan activo y tan trastornador de las organizaciones más robustas y jóvenes, a la curación de estados morbosos naturales bastante graves por lo común".

Para elaborar este estudio, Núñez revisó otros tratados escritos "en España y en el extranjero; las obras de Baglivio, Cid, Irañeta, Sauvages, el Boletín de Medicina y Cirugía, y numerosísimas otras antiguas y modernas me suministraron luces bastantes para formar mi juicio acerca del hecho y para emprender la experimentación". La monografía recoge una extensa reseña histórica de los diversos períodos por los que ha pasado el tarantulismo, resaltando cuanto corresponde a médicos y escritores españoles. También explica la historia natural de las tarántulas, el conocimiento médico del tarantulismo y su patogenesia, analizando los experimentos llevados a cabo, las observaciones y las indicaciones terapéuticas.


"La calidad alimentaria debe partir del productor"
Según expertos en un encuentro sectorial, en Pamplona


Lunes, 21/2/00

La encefalopatía espongiforme bovina, el llamado mal de las vacas locas, ha puesto a prueba los sistemas de control para garantizar la seguridad, higiene y salubridad. Esta es la opinión de expertos reunidos en un encuentro sectorial en Pamplona. Además, se apuntó que los controles deben partir de las propias empresas.

"Es muy difícil garantizar la seguridad, higiene y salubridad de los alimentos si el primer responsable de ponerlos en el mercado, que es el productor, no se hace cargo de ello. Esto no quiere decir que la Administración no le vaya a controlar. Hoy en día se aboga por una filosofía más participativa que tiende a implantar sistemas de control hechos a medida por cada empresa alimentaria", ha explicado Begoña Sesma, jefa de la Unidad de Microbiología del Instituto de Salud Pública de Navarra, en el encuentro sectorial de la alimentación, celebrado en Pamplona.

Organizado por la Fundación Empresa-Universidad de Navarra (UNAV), el Instituto Científico y Tecnológico y las facultades de Ciencias y Farmacia de la Universidad de Navarra, el foro ha analizado, entre otros temas, los nuevos retos del sector en cuanto a calidad y seguridad de los alimentos, así como la relación y colaboración entre las empresas y la Administración a la hora de cumplir las normativas. "El empresario alimentario debe tener bien claro que si su producto llega a incumplir la normativa vigente en materia de seguridad, higiene y salubridad, se cometerá un delito de salud pública y acabará siendo juzgado por el código penal en los tribunales", recalcó Sesma.

Puntos críticos

En este sentido, defendió el llamado sistema de control de puntos críticos: "Dado que lo que es válido para una empresa alimentaria no lo es para otra, desde la Administración proponemos que sea la propia empresa la que diseñe su sistema de control, un informe documentado que nos dé confianza y tranquilidad a la Administración. El sistema de inspecciones y expedientes no es eficaz; la colaboración es indispensable", subrayó.

La experta puso de manifiesto que existe falta de coordinación dentro de la Administración y defendió la creación de una agencia de control alimentario en España, como ya existe en otros países como Francia. "Nos encontramos con la reglamentación comunitaria obligatoria, otras muchas directivas no traspasadas a nuestra normativa, pero que serán obligatorias en plazos bien definidos y que, además, conciernen a multitud de alimentos muy distintos entre sí (desde los lácteos hasta los cárnicos). A esto hay que sumar que los conocimientos científicos ayudan a adelantarnos en muchas ocasiones, pero en otras no".

Idoia Clavo, directora de Calidad del Centro de Investigación en Farmacobiología Aplicada de la UNAV, destacó que la normativa europea ha avanzado considerablemente en materia de seguridad, higiene y salubridad de los alimentos: "Respecto a los hechos acontecidos en los últimos años -citó el de las vacas locas- cabe preguntarse qué es lo que habría pasado si no hubieran existido los sistemas de control actuales. A mi juicio, la situación sería hoy mucho peor".

Silvia Capitán
Pamplona


El bostezo sólo es contagioso en los primates y en los humanos
Es común a todos los vertebrados y puede ser un signo de enfermedad

Martes, 22/2/00

Algunas funciones del organismo humano son fácilmente entendibles, como comer, hablar o ver. Pero otras no tienen una finalidad tan clara, como sucede con dormir, soñar, hipar o bostezar. El bostezo es un fenómeno poco estudiado, tanto desde su vertiente fisiológica como patológica. Un estudio francés basado en los resultados de una encuesta llevada a cabo en medicina general muestra algunos de estos aspectos.

Desde hace siglos, el bostezo es un fenómeno poco estudiado, tanto desde una perspectiva fisiológica como patológica. Olvidado como síntoma diagnóstico desde el siglo XIX, un grupo de investigadores franceses, en colaboración con el Hospital de La Pitié-Salpêtriére, de París, ha realizado un exhaustivo estudio de este fenómeno, que ha sido publicado en la Revue du Praticien Medicine General. Para el trabajo se efectuó una encuesta a cien individuos escogidos al azar entre los que acudieron a las consultas de atención primaria. Todos los entrevistados se sorprendieron por el cuestionario, ya que bostezar forma parte de los actos banales, apenas conscientes de la vida cotidiana. En líneas generales, la encuesta revela que podrían existir simultáneamente, dentro de una misma población, individuos que no bostezan nunca y otros que pueden hacerlo más de 20 veces al día. Suelen aparecer, con frecuencia, en grupos de 2 ó 3. Existen tres momentos privilegiados del día para los bostezos: por la mañana, al despertarse; por la noche, antes de acostarse, y durante la digestión de la comida del mediodía. Los estiramientos se asocian con una sensación de bienestar, y se asemejan a los estiramientos propios de los deportistas durante la fase de calentamiento.

Imitación

Otros datos de la encuesta revelan que la duración del sueño y echarse una siesta no son factores que modifiquen la frecuencia del bostezo. Uno de los datos más enigmáticos del bostezo es la capacidad de contagio que tienen. De hecho, el 62 de los encuestados confesaron que eran sensibles al bostezo de otras personas, aunque muy pocos pudieron precisar si su bostezo provocaba la misma reacción en los otros sujetos. Este fenómeno de imitación del bostezo sólo se encuentra en los primates superiores y en el hombre. A pesar de la facilidad de contagio, todas las personas tienen capacidad para reprimir los síntomas más acuciantes del bostezo, aunque no pueden impedir que se desencadene, situación que el 60 por ciento de los individuos califica de bienestar.

Un bostezo es un ciclo respiratorio paroxístico, con una duración comprendida entre 5 y 10 segundos, periodo en el que los movimientos se suceden siempre con la misma cronología: una inspiración amplia, lenta y muy profunda, con la boca muy abierta (la expansión de la laringe puede cuadruplicar su diámetro respecto a la situación en reposo), una breve parada de los flujos ventilatorios con el tórax lleno, a menudo asociado a movimientos de estiramiento de las extremidades, finalizando con una espiración pasiva. Todo ello se puede acompañar de ruidos de intensidad variables, modulados a voluntad.

Los movimientos torácicos y diafragmáticos no difieren de los de una inspiración banal, pero es importante la abertura faringo-laríngea, que se acompaña de un visible descenso del cartílago tiroideo y del hueso hioides. En ese momento, se abren las trompas de Eustaquio, provocando un breve descenso de la audición, una abertura del cardias que posibilita la entrada de aire intragástrico responsable de una impresión de plenitud abdominal. Los músculos del rostro se contraen sin ningún orden preciso, y se genera secreción de lágrimas. Durante el bostezo se observa una ralentización de la velocidad del flujo carotídeo. Hasta el momento no se ha identificado una estructura centro del bostezo, pero los científicos piensan que intervienen regiones bulbares y pontinas, con conexiones frontales y en la médula cervical.

Bostezadores desde la vida intrauterina

Los bebés son grandes bostezadores ya desde la vida intrauterina, como ha permitido observar la ecografía. Un estudio del Centro de Diagnóstico Prenatal Signal Mountain, en Tennessee, señala que el bostezo en la semana 11 de gestación revela un buen desarrollo pulmonar fetal.

Situaciones patologicas

Todos los daños en el tronco cerebral pueden ser causa de trastornos de la vigilancia asociados a bostezos repetidos. Los daños corticales y subcorticales también los favorecen. En neurología, el bostezo puede observarse elevado de forma anomal en un importante número de patologías:

- Hipertensión intracraneal (meningitis, hemorragia meníngea)

- Infecciones (tripanosomiasis, poliomielitis, secuelas de encefalitis, herpes o rubeola)

- Esclerosis lateral amiotrófica

- Esclerosis en placas

- Lesiones vasculares del tronco cerebral y de la cápsula interna

- Intoxicaciones enólicas o por monóxido de carbono

- Coma cetoacidótico

- Hipoglucemia

- Lesión de los lóbulos frontales

- Miastenia

En psiquiatría, es un sítoma histérico. Además, tampoco se deben minimizar las causas yatrogénicas. Los tratamientos neurológicos o psiquiátricos, la sismoterapia y el destete morfínico desencadenan episodios de múltiples bostezos. Raramente aparecen los bostezos en las enfermedades del tipo del Parkinson, mientras que su desaparición puede sugerir un síndrome extrapiramidal. Finalmente, el bostezo se puede acompañar de una luxación de mandíbula, hasta el punto de que es la primera causa que provoca este tipo de lesiones.

A. Gómez

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