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INTRODUCCIÓN:
El nombre de bagazosis se forma de bagazo,
palabra que se utiliza como raíz suprimiéndole la o final y
a la que se le agrega el sufijo osis, para formar el nuevo término.
El bagazo es el residuo del tallo o cuerpo de la caña de azúcar
(Saccharum officinarum) que queda después de que se le ha exprimido
el jugo, ya sea en el ingenio o en el trapiche.
El tallo de la caña de azucar esta constituida por dos partes: una esponjosa central llamada médula, que es la que realmente se exprime, y una fibrosa, periférica denominada corteza. Cuando concluye la zafra y la obtención del jugo, el bagazo que queda se utiliza generalmente como combustible en el mismo ingenio aunque también se usa como materia prima en otros procesos productivos.
Generalmente el azucar se obtiene de una planta gramínea anual, originaria de la India, que se cultiva de preferencia en las regiones subtropicales y tropicales de la Tierra (Antillas, Argentina, Australia, Brasil, Cuba, EUA, Filipinas, Guinea Británica, Hawai, Honduras, India, Java, México, Puerto Rico, República Dominicana, Sudáfrica y otras), el azúcar contiene principalmente sacarosa para uso doméstico. También se puede obtener azúcar de la raíz de la remolacha; del betabel, planta herbácea anual, del sorgo y en muy poca cantidad de las palmas de azúcar, especialmente de la palma datilera.
La bagazosis es una enfermedad que se presenta en trabajadores expuestos a la inhalación de polvos de bagazo de caña enmohecido. Forma parte de un conjunto de enfermedades de características clínicas, inmunológicas e histopatológicas semejantes, denominado por los ingleses alveolitis alérgica extrínseca, pero el término correcto es el de neumonitis por hipersensibilidad ya que la respuesta inmunopatológica se localiza en la porción distal del árbol respiratorio y abarca desde el bronquiolo terminal respiratorio, hasta los alvéolos y los capilares pulmonares.
A fin de que ocupe menor espacio, el bagazo se comprime con prensas para formar pacas que se apilan en el exterior del ingenio, normalmente se deja espacio entre las pilas para que pueda circular el aire y las pacas se sequen. Posteriormente se envían a otras industrias para utilizarlas de inmediato, o almacenarlas hasta su uso, en espacios abiertos.
El bagazo fresco y húmedo apilado a la intemperie produce un residuo de jugo que es susceptible de ser fermentado por levaduras, la temperatura favorece el crecimiento de muchas especies de hongos principalmente actinomicetos termo y mesofílicos.
Cuando el bagazo esta viejo y seco se enmohece y puede contener cantidades enormes de esporas (240 a 500 millones por gramo de peso) de las que una parte se libera hacia el ambiente, sobre todo cuando se manejan y transportan las pacas, o cuando se rompen, se trituran o se muelen.

USOS DEL BAGAZO:
El
bagazo ademas se utiliza, como combustible, abono, pienso, cama para aves
de corral, como cubierta protectora de la tierra recién sembrada y
mesclado con el estiércol, como abono; carbonizado y comprimido en
ladrillos, mezclado con lodo, para lubricante de perforadoras en
pozos petroleros; unido a otros materiales, en la elaboración de
ladrillos refractarios; la fibra del mismo se usa para obtener celulosa,
papel, cartón, explosivos, tablas o moldes (en fibra integra o en
partículas); por fermentación anaeróbica para obtener
metano; por hidrólisis ácida de la xilana, para obtener
furfural (furfuraldehído), que sirve para refinar aceites
lubricantes y para manufacturar plásticos; como relleno, para
asfalto o plásticos; como extensor de plásticos
termoestables; para hacer viscoso el rayón y otros plásticos,
así como otros usos en menor escala.
El bagazo no causa daño cuando se utiliza fresco, húmedo y no enmohecido, pero si es viejo, seco y enmohecido produce bagazosis. En Mexico, los trabajadores que enferman constituyen aproximadamente el 50 por ciento de los expuestos y son basicamente aquellos que movilizan o abren las pacas para fabricar celulosa, los que preparan combustibles para los antiguos calentadores de agua y los que preparan alimento para aves y ganado a partir de bagazo de caña finamente molido. Esta enfermedad también puede presentarse en sujetos que habitan o trabajan en zonas próximas a las instalaciones de las empresas que utilizan el bagazo.

PRODUCCIÓN DE AZUCAR EN MÉXICO:
En 1524 Hernan Cortés fundo el primer ingenio en las
proximidades de Coyoacan México, posteriormente aparecieron otros
ingenios en San Andres Tuxtla, en Axomulco, en Santiago Tuxtla, en San
Antonio Atlacomulco, en Orizaba, y en Tlaltenango cerca de Cuernavaca, en
1550 los galeones partian del puerto de Veracruz hacia España, Cuba
y Peru con cerca de 5 mil toneladas anuales de azucar. A fines del Siglo
XVI proliferaron un gran numero de ingenios pequeños en todo el país,
produciéndose la expansión de la industria azucarera.
Durante el Siglo XVII la demanda internacional del azúcar aumentó,
el precio se estabilizó y se construyeron ingenios en Tamazunchale,
Valles y Tantoyucan, en Autlán, Ameca, Sayula, Santiago Nexapa y en
los alrrededores de la ciudad de Oaxaca, posteriormente se crearón
otros en Cordoba, Cuautla y Yautepec. Además se multiplicó
el cultivo de la caña de azúcar, proliferando los trapiches
y haciendo que se construyeran pequeñas factorias de azúcar
y piloncillo. En el Siglo XVIII la producción se mantuvo, logrando
incluso competiren el comercio internacional con la producción de
azúcar de los paises antillanos.
Durante el Siglo XIX se produjo un descenso en el precio internacional del azúcar disminuyendo notablemente la producción, lo que hizo que se cambiaran en México gran parte de los cultivos de caña por la siembra de algodón, además con la guerra de Independencia se produjo el derrumbe de la producción de azúcar hasta menos de la cuarta parte del total nacional alcanzado. No fue sino hasta el periodo histórico mexicano conocido como la Reforma cuando se realizaron grandes plantaciones de caña en Puebla, Michoacan, Veracruz, Jalisco, Oaxaca, Chiapas, Yucatan, Sonora y Baja California, reactivandose la industria azucarera y elevandose nuevamente la producción y exportación realizándose esta principalmente hacia los Estados Unidos de Norteamérica.
En el Siglo XX la Revolución Mexicana nuevamente causó grandes daños a la Industria Azucarera cuya mayor parte se concentraba en el estado de Morelos, importante campo de acción de las Fuerzas Revolucionarias Zapatistas, sin embargo después de ese periodo, la producción nacional de azúcar creció en casi un 80 %. En 1960 la exportación del azúcar mexicana continuó en aumento ganando mercados internacionales a consecuencia de la Revolución Cubana y el lógico descenso de la producción azucarera de aquel país. Actualmente la producción mexicana continua estable y con un ligero incremento, esta actividad constituye una rama importante de la producción nacional, las principales zonas azucareras de México se localizan en los estados de Morelos, Veracruz, Puebla y Oaxaca.

HISTÓRIA DE LA
ENFERMEDAD:
La bagazosis
fue designada así en 1942 por Castieden y Hamilton Patterson, al
publicar los primeros casos identificados en Inglaterra. En 1941,
Jamison y Hopkins, señalan los primeros casos en los EUA, al
documentar los primeros en el mundo, le habían llamado "bagazcosis",
pero esta designación no persistió, así mismo otros
sinónimos que han sido menos utilizados son:
"Enfermedad de los pulmones por bagazo",
de Sodeman y Pulien, en 1943;
"Enfermedad
respiratoria de los trabajadores de] bagazo", de Bayonet y Lavergne,
en 1960,
"Pulmón
del trabajador de] bagazo", de Nicholson, en 1965.
El termino "bagazo" proviene de "gaga" (del latín bacca, baya), el desecho que queda después de exprimir la cápsula que contiene la linaza de la semilla del lino; la aceituna, etc., y posteriormente se aplicó al residuo de la caña de azúcar, o del sajón baeg, que en inglés, se convirtió en beg, y del que en Provenza, Francia, se derivó como bagasse, en francés, inglés y alemán, en italiano el sinonimo "bagasso", chepua en la India, megass(e) en las Antillas y zefra en Puerto Rico.

CASUÍSTICA:
La literatura médica internacional
ha informado de cerca de 600 casos, de los cuales alrededor de 500 de
ellos corresponden al estado de Luisiana, en los E.E.U.U.
En México no se habían
publicado casos de bagazosis; pero una revisión bibliografica
realizada mencionó a Mañas, en 1945, quien en una revista
nacional, describió la posibilidad de la existencia de bagazosis en
Cuba, sin notificar los casos, lo que fue erróneamente interpretado
como el anuncio de la existencia de este padecimiento México
(Werner, en 1970, publicó tres
casos de Cuba); algo semejante puede decirse de Argentina, en donde no se
han informado casos, aunque en 1951, Boccia únicamente refiere la
posibilidad de la existencia de bagazosis en el norte de su país.
También durante 1951, Cangini publicó en Italia cinco casos de bagazosis, pero no por exposición a polvo de bagazo de caña, sino de polvo de granos de sorgo.
Fue hasta 1975 cuando en México González y col. hicieron una revisión minuciosa de la literatura internacional y el estudio preliminar de 43 casos; Méndez y col., en 1981, presentaron sus hallazgos en 67 casos, estudiados durante 8 años, y Olivé, en 1979, describió las complicaciones cardiovasculares encontradas en 16 de los enfermos estudiados.
ETIOPATOGENIA:
El agente causal es el Thermoactinomyces
vulgaris o Thermoactinomiceto Sacchari, moho que se desarrolla en el
bagazo o sea la caña cuando se ha exprimido para extraer su jugo.
La etiología y la patogenia se explicaron de múltiples formas e incluso se discutieron durante mucho tiempo, sin embargo, definitivamente la bagazosis es una enfermedad causada por hipersensibilidad broncopulmonar, de respuesta tardía, o de tipo III de Gell y Coombs; una alveolitis (neumonitis o neumonía, bronquiolitis o bronconeumonía) alérgica extrínseca.
La enfermedad es producida por la inhalación de partículas de bagazo enmohecido (con esporas), y se caracteriza clínicamente por síntomas y signos que se pueden atribuir a una reacción de hipersensibilidad, a nivel de la porción periférica del sistema broncopulmonar, en los bronquiolos terminales del arbol respiratorio, conducto alveolar, atrio, saco alveolar, alvéolo y en las estructuras adyacentes.

CUADRO CLÍNICO:
La enfermedad se presenta cuatro, seis,
ocho o más horas después de la inhalación de las
esporas de Thermoactinomyces vulgaris o Thermoactinomyces sacchari
contenidas en las las particular y pacas del bagazo enmohecido con las que
previamente se ha sensibilizado el organismo del trabajador.
El cuadro clínico varía mucho de un enfermo a otro, puede ser de instalación rápida, con sintomatología muy aparatosa cuando la exposición es masiva e intermitente, o de instalación lenta y gradual, con sintomatología poco manifiesta al principio, pero generalmente progresiva, cuando la exposición es pero diariavariable en intensidad, pero tambien se produce en forma cronica. En resumen, el cuadro clinico se manifiesta en tres formas diferentes: agudo, subagudo o crónico.
Cuadro Agudo:
Generalmente dura menos de 24 horas y se
caracteriza por la presencia de síntomas respiratorios, como
malestar en la faringe, tos seca con tosiduras aisladas o accesos, disnea
ligera, cianosis y síntomas generales, como astenia, adinámia,
malestar general, cefalea, escalofríos, fiebre y sudoración.
El aspecto exterior se parece al del estado gripal intenso. Los
signos consisten en estertores crepitantes de predominio basal bilateral.
La radiografía de tórax es de aspecto normal. El
cuadro clínico desaparece de un día a otro o en unos cuantos
días, se manifiesta como una enfermedad de corta duración,
generalmente inadvertida y excepcionalmente se manifiesta con
caracteristicas de gravedad. Cuando no se repite la exposición la
recuperación es muy rápida y total.
Cuadro Subagudo:
Si el trabajador continúa expuesto
al bagazo, el padecimiento alcanza la fase subaguda la cual evoluciona en
semanas o meses. El cuadro subagudo puede suceder o no al agudo, pasar
inadvertido o incluso confundirse con el de otra enfermedad. Los síntomas
y signos son semejantes a los del cuadro agudo, pero la tos es productiva,
agregandose expectoración mucosa, a veces hemoptoica o con
hemoptisis pequeñas; la disnea de esfuerzo es rápidamente
progresiva, aparece dolor retroesternal en el tórax, ansiedad,
cianosis ligera, hiporexia, astenia, adinamia, perdida de peso acentuada y
muy evidente, náusea, vómito y generalmente fiebre
vespertina. El ruido respiratorio es débil y se auscultan
estertores subcrepitantes. El estudio radiográfico del tórax
muestra opacidades pequeñas, redondeadas o irregulares o ambas,
radiológicamente es evidente la imagen reticulonodulillar,
localizada de preferencia en los dos tercios inferiores de los pulmones,
tambien se puede observa un moteado fino, con opacidades redondeadas o
lineales, o ambas, en partes medias y bajas. En algunos casos se
manifiestan algunos datos indirectos de hipertensión pulmonar como
la rectificación o el abombamiento del arco de la arteria pulmonar
y la presencia de líneas "B" de Kerley con engrosamiento
de la cisura.
Es importante señalar que no siempre es completa la recuperación y puede haber insuficiencia respiratoria residual, por lo que cada ataque requiere cada vez de más tiempo para lograr la recuperación y desde luego tiene mayores probabilidades de producir secuelas permanentes y dejar algún grado de incapacidad permanente o restricción de sus capacidades laborales al trabajador.
Cuadro Crónico:
El cuadro crónico suele seguir a
una forma aguda grave, a una subaguda o aún iniciarse directamente
como tal, sin embargo generalmente constituye la fase final de la evolución
de la historia natural de esta enfermedad, las lesiones son irreversibles
y corresponden a fibrosis pulmonar intersticial difusa con gran afectación
de las capacidades respiratorias. El cuadro clínico se
caracteriza por carecer de síntomas generales, la disnea es crónica
y puede ser incluso hasta de reposo, cunado hay tos esta es seca, se
producen tiros intercostales, supraclaviculares y supraesternales,
cianosis y dedos en palillos de tambor. Es frecuente observar como
complicaciones la aparición de neumotórax en forma espontánea,
lo mismo que dibversas infecciones respiratorias agregadas. En
la teleradiografía de tórax se manifiesta un moteado
generalizado grueso, con tendencia a la confluencia, imágenes de
engrosamiento pleural y manifestaciones indirectas de hipertensión
arterial pulmonar (cisura interlobar derecha visible, abombamiento del
arco pulmonar, líneas B de Kerley, etc.). La mayoría de los
pacientes presentan cor pulmonale y fallecen en insuficiencia
cardiorespiratoria.

LABORATORIO:
En la biometría hemática se
encuentra leucocitosis con neutrofilia, sedimentación globular
acelerada y en algunas ocasiones eosinofilia. En los exámenes de
laboratorio destaca la presencia de anticuerpos precipitantes específicos
denominados precipitinas, que estan contenidos en el suero contra el
agente causal. En el suero tambien se ha encontrado elevación de
las inmunoglobulinas C (IgC) y A (IgA), y la presencia dentro de límites
normales de la inmunoglobulina M (IgM).
ESTUDIO RADIOGRÁFICO:
El estudio radiográfico de tórax
muestra opacidades irregulares pequeñas gruesas que producen la
imagen pulmonar denominada "en panal de abeja". Además
existe cardiomegalia a expensas de cavidades derechas, y franco
abombamiento de la arteria pulmonar, uno de los datos clínicos que
más llama la atención es el tamaño tan reducido de
los pulmones que se manifiesta en estos enfermos.
ELECTROCARDIOGRÁMA:
El electrocardiograma corresponde a
sobrecarga de cavidades derechas que tiende a evolucionar a la dilatación
e hipertrofia de las mismas cavidades, o sea cardiopatía
hipertensiva pulmonar crónica y a su vez, esta patología a
insuficiencia cardiaca congestiva o venosa. El cuadro es progresico,
la patologia es y generalmente no es factible la recuperación y en
ocasiones, 7.5% de los casos, se llega a producir la muerte por la evolución
de la enfermedad.
PRUEBAS INTRADÉRMICAS:
Con la realización de las pruebas
cutáneas intradérmicas se producen resultados muy
contradictorios, pues sus resultado dependen de la existencia del antígeno,
de su concentración, de la fuente de obtención, de la
susceptibilidad individual del trabajador, etc. por lo que su valor diagnóstico
y pronóstico es relativo y realmente de poca utilidad en la práctica
médica.

ESTUDIO HISTOPATOLÓGICO:
Diferentes cambios se producen a nivel
tisular, en las tres etapas de este padecimiento, esto ha sido contatado
por medio de biopsias y en los cortes de pulmón realizados en las
necropsias de pacientes fallecidos por este padecimiento, donde se
encuentran las siguientes alteraciones y según la fase del
padecimiento:
Fase Aguda:
En forma difusa y bilateral, hay
infiltración del intersticio con leucocitos polimorfonucleares,
eosinófilos y mononucleares; gran proliferación de fibras elásticas;
además, bronquiolitis y vasculitis con formación de
trombos en los capilares. Es necesario mencionar que solamente en esta
etapa puede observarse la vasculitis característica del fenómeno
de Arthus, el signo de hipersensibilidad tipo III de la clasificación
de Gell y Coombs.
Fase Subaguda:
Se identifica la infiltración por
linfocitos, histiocitos, células plasmáticas y macrófagos,
con aumento de las fibras reticulares, un dato característico de
esta fase es la formación de granulomas que se interpretan como
resultado de hipersensibilidad tipo IV; durante esta fase habitualmnete
desaparece la vasculitis y en algunos casos los granulomas pueden
observarse en las paredes de los bronquiolos; este hecho explica la
obstrucción periférica que se manifiesta al practicar la
espirometría y las pruebas funcionales respiratorias.
Fase Crónica:
En esta fase se observa fibrosis pulmonar,
principalmente intersticial, realmente indistinguible de las fibrosis
intersticiales difusas que son producidas por otros agentes; se manifiesta
tambien la presencia de zonas de parénquima pulmonar consolidado
entremezcladas con zonas de espacios aéreos anormales da lugar a la
mencionada imagen radiográfica de "pulmón en panal de
abeja". En el tejido pulmonar obtenido por biopsia se pueden
encontrar antígenos, anticuerpos y algunas fracciones del
complemento. Las alteraciones vasculares y el crecimiento de las cavidades
cardiacas derechas consecutivas a la hipertensión arterial pulmonar
constituyen el hallazgo patológico constante de esta etapa final.
En algunos casos se han encontrado inclusiones en forma de aguja que, por sus características, se considera pueden corresponder a las fibras de celulosa de las partículas de bagazo que han sido inhaladas.

PRUEBAS DE FISIOLOGÍA
PULMONAR:
Las
alteraciones funcionales que seguramente existen durante la fase aguda no
han sido descritas, debido a que por las caracteristicas y naturaleza de
la enfermedad generalmente no se realizan estudios funcionales durante
esta etapa inicial, que habitualmente evoluciona en forma imperceptible.
Durante los periodos de remisión en los estadios iniciales de la fase subaguda, las pruebas funcionales pulmonares suelen encontrarse dentro de límites normales. Lo contrario sucede en periodos más avanzados o cuando el trabajador se ha expuesto recientemente al antígeno. En estos casos, los datos de la mecánica ventilatoria se encuentran alterados con un patrón restrictivo caracterizado por la disminución de la capacidad pulmonar total (CPT), de la capacidad vital (CV) y de la distensibilidad pulmonar, así como por el aumento de la presión de retracción elástica. Incluso con relativa frecuencia se agregan más datos de obstrucción de las vías aéreas pequeñas como son la disminución de la velocidad de flujo al 50%, reducción de la capacidad vital (VF-50) y descenso de la velocidad de flujo al 75% de la capacidad vital (VF-75).
En la gasometría arterial se encuentra disminución de la presión arterial de oxigeno (PaO2) produciendo hipocapnia durante el reposo, que se acentúa durante el esfuerzo debido a trastornos de la difusión alveolocapilar. En forma adicional se produce distribución irregular de la ventilación con relación con la perfusión demostrada por aumento de la velocidad porcentual EMF/AC (espacio muerto funciona]/aire corriente), e incluso se pueden manifestar también cortos circuitos de derecha a izquierda que desde luego agudizan y modifican el cuadro clinico de la enfermedad.
Durante la fase crónica, las alteraciones mencionadas se presentan con mayor severidad, produciendo grandes limitaciones al enfermo y en las fases finales, casi premortem, aparece un dato de muy mal pronóstico que consiste en la elevación de la PaCO2 (hipercapnia) que generalmente se manifiesta de leve a moderada.
En las pruebas de funcionamiento pulmonar se encuentra, en las tres fases, insuficiencia respiratoria para la oxigenación (hipoxemia), a la que se agregan, en la fase subaguda, reducción de la capacidad pulmonar total y de la capacidad vital, con restricción por disminución de la distensibilidad pulmonar, obstrucción de vías respiratorias periféricas (menores de 2 mm de diámetro) que puede corregirse con la prescripción de broncodilatadores por inhalación, trastornos de la difusión e hipocapnia". Finalmente ya en la fase crónica, además la dificultad para la eliminación de bióxido de carbono (hipercapnia), se produce gran restricción y distribución muy irregular del aire inspirado.

DIAGNÓSTICO:
El diagnóstico médico
depende de que se establezca la relación de causa a efecto, entre
la exposición a bagazo viejo, seco y enmohecido con la presencia de
la enfermedad; de la noción de salud publica, salud laboral y de la
capacidad real de acción epidemiológica, depende también
de la casuistica e incidencia de la enfermedad; del conocimiento de la
historia natural de la enfermedad; de la vigilancia epidemiologica del
trabajador en su entorno laboral cuando sus actividades productivas
implican el industrializar bagazo, manejar o romper pacas, desmenuzar o
moler el material, etcetera, del conocimiento de la exposición
excepcional a procesos industriales o productivos que impliquen el manejo
del bagazo o incluso el habitar en la zona periferica de ingenios,
depositos, almacenes, fabricas o industrias en donde exista bagazo o se
utilice el bagazo.
DIAGNÓSTICO
DIFERENCIAL:
El diagnóstico
diferencial del cuadro agudo debe hacerse con las infecciones de la parte
superior del aparato respiratorio, con el catarro o resfriado común
y con la gripa; el del cuadro subagudo con todas las granulomatosis como
la tuberculosis pulmonar, la sarcoidosis, etc. y por la imagen radiográfica
del cuadro crónico con la neumonía o la bronconeumonía
infecciosa causada por bacterias o virus, y por finalmente, con la
fibrosis intersticial difusa o sea la fase crónica del síndrome
de Hamman y Rich.
Para provocar artificialmente el cuadro clínico de la bagazosis se puede hacer la prueba de inhalación, con antígeno obtenido de extractos de bagazo crudo o de cultivos de Thermoactinomyces, obtenidos a partir del cultivo de éste, natural o concentrado, pero debe practicarse bajo estricta vigilancia médica, con el enfermo internado y después del estudio integral del mismo, prueba que definitivamente no es nada recomendable y sólo cuando se dude seriamente si el agente causal es el bagazo enmohecido u otro material orgánico, vegetal o animal enmohecido también y sea definitivamente muy apremiante la identificación del agente causal.

PRONÓSTICO:
El pronóstico depende de las
características del cuadro clínico y más importante aún,
de que se pueda evitar la nueva exposici6n del trabajador al agente
causal. Se puede impedir así que progrese la enfermedad y no
se establezca la fibrosis pulmonar, para evitar que el trabajador
desarrolle algun grado de restricción fisica e incapacidad
permanente para el desarrollo de sus actividades productivas. De ahi la
gran importancia de establecer medidas preventivas de salud ocupacional en
forma oportuna e instaurar programas de vigilancia epidemiologica para
garantizar la salud de los trabajadores que estan expuestos al agente
causal.
TRATAMIENTO:
La primera medida que debe tomarse
siempre, es retirar al trabajador de la exposición,
independientemente de la fase evolutiva en que se encuentre el
padecimiento. Al ejercer esta medida se espera una remisión
total de la enfermedad sobre todo cuando se encuentra en fase aguda.
En esta fase no existe indicación alguna para utilizar los
corticoesteroides a menos que se trate de una forma muy grave y el
paciente se encuentre en condiciones clínicas demasiado criticas.
Durante la fase subaguda además de la primera medida, el único tratamiento indicado es la administración de corticoesteroides por un tiempo determinado, supervisando y evaluando constantemente la evolución del paciente.
Si no se cumplen estas dos medidas en forma adecuada el paciente inexorablemente evolucionará hacia la fase crónica o de fibrosis pulmonar, la cual es irreversible, pues hasta la fecha no se conoce medicamento alguno capaz de combatirla, o medida terapeutica realmente efectiva, con el agravante de que la fibrosis continua en forma progresiva aún en los pacientes que han sido retirados de la exposición al agente.
La prednisona se debe administrar a una dosis inicial de 1 mg por kilogramo de peso por día durante los primeros 30 días, posteriormente deber reducirse en 5 mg por 15 días y finalmente la dosis de sostén será de 15 a 20 mg por día, por el tiempo que sea necesario según la evolución del caso, el seguimiento médico y control de los casos se deberá hacer por vigilancia clínica de la evolucion del enfermo, determinaciones periodicas de laboratorio y evaluación constante de las capacidades funcionales respiratorias.
Al trabajador que ha presentado esta enfermedad debe ordenársele abandonar la exposición por prescripción médica, pues existe el peligro inminente de que el padecimiento evolucione rápidamente, lesionandolo y en pocos años conducirlo a la incapacidad organo funcional grave o a la muerte.

RECOMENDACIONES:
Fase Aguda:
Si el paciente llega en la fase aguda,
llama la atención que se trate aparentemente de un cuadro semejante
al gripal intenso al que anormalmente se agregan los datos de disnea,
cianosis y estertores crepitantes; este cuadro debe hacer sospechar una
neumonitis por hipersensibilidad y la pregunta obligada será:
¿a qué se expone usted en su trabajo?, Si la respuesta es
afirmativa con respecto al polvo de bagazo de caña, casi con toda
seguridad se trata de bagazosis. Esta sospecha se confirma si
simplemente al retirar al paciente de la exposición el cuadro clínico
desaparece.
Fase Subaguda:
Si el paciente llega en fase subaguda, el
cuadro clínico, las alteraciones radiográficas y funcionales
respiratorias pueden hacer pensar en varios padecimientos tales como
tuberculosis miliar, sarcoidosis, micosis pulmonares y algunas otras
granulomatosis. El diagnóstico diferencial se establece por la
existencia del antecedente laboral de exposición al polvo de bagazo
o la existencia de cuadros agudosrespiratorios repetitivos de
caracteristicas similares, en esta fase debe proporcionarse el tratamiento
adecuado y temporal generalmente bajo la prescripción de
corticoesteroides.
Fase Crónica:
En la fase crónica, si el
antecedente de exposición no es claro o es lejano, no hay
posibilidad de establecer el diagnóstico. El tratamiento a base de
corticoesteroides está definitivamente contraindicado por dos
razones esenciales: la carencia total de efectos benéficos y en
cambio la posibilidad de reacciones colaterales indeseables, entre las que
destacan la inmunodepresión y la consecuente apacición de
procesos infecciosos, por otra parte es necesario recordar que las
complicaciones habituales en la fase crónica son, la infección
bacteriana y la aparición de neumotórax espontáneo.
Afortunadamente en la actualidad, el grado de avence de las disciplinas médicas, nos permiten llegar a un diagnóstico preciso por datos clínicos, inmunológicos, radiográficos y de fisiología pulmonar, por lo que debe evitarse efectuar biopsias pulmonares a estos pacientes, lo mismo que las pruebas de provocación, ya que ambos procedimientos representan un riesgo importante para la vida de los enfermos.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN:
La prevención de la enfermedad se
hace al evitar que se enmohezca el bagazo y al lograr que no se produzca
polvo del mismo, encerrando el proceso o con ventilación máxima.
En el primer caso se logra si se trata el bagazo con temperaturas altas
(1000° C); si se secan las pacas antes de apilarlas, con lo que queda "limpio",
"deshidratado" o "pasteurizado"; si se escoge, de
manera burda, bagazo sin médula o con solo parte de ella y se
conserva húmedo con un licor "biológico" que
contiene melaza y bacterias que producen ácido láctico
hasta que vaya a usarse (sistema Ritter); si se trata con ácido
propiónico al 1 %; si las pacas enmohecidas se mojan antes de
romperlas o si esto se hace bajo el agua; si no se apilan las pacas a la
intemperie o se cubren de alguna manera (con plástico, con techo,
etc.) antes de almacenarlas.
Otra medida de gran utilidad consiste en alternar el almacenamiento clásico de las pacas de bagazo con un nuevo metodo, desmenuzando las pacas frescas, moliendo el bagazo y colocandolo al descubierto en grandes montones y humedeciéndo continuamente con un rociador automático colocado encima de cada montón, de tal forma que le proporcione una humedad mínima de 50 a 60% esto reduce el polvo del bagazo suspendido en el aire y aumenta la humedad, disminuyendo la cantidad de esporas suspendidas en el ambiente de trabajo y consecuentemente su inhalación.
Es importante mencionar que no es de utilidad
el uso de respiradores contra el polvo, por el tamaño tan pequeño
de las esporas del agente causal, de tan solo algunas micras. En animales
de laboratorio se han logrado reproducir lesiones anatomopatológicas
de la enfermedad, así como ocasionar diversas alteraciones enzimáticas
por la exposición de los animales de expérimentación
a bagazo, esporas o a antígenos de actinomicetos termofílicos.

MANEJO MÉDICO LEGAL:
Como la bagazosis constituye una verdadera
enfermedad de trabajo, debido a que el contaminante que la produce se
encuentra comunmente solo en el lugar de trabajo, por ello, la simple
mención del diagnóstico nosológico hace que se la
califique como tal, lo que se confirma, especificamente al demostrar la
presencia del agente causal lesivo responsable contituido por las esporas
de los mohos Thermoactinomyces vulgaris o sacchari presentes en el bagazo
de la caña de azucar.
La valoración de la incapacidad resultante de casos agudos graves, subagudos y crónicos se basa en la fibrosis pulmonar intersticial, en la bronquitis que complica la enfermedad o en secuelas como bronquiolo o bronquiectasias, enfisema y las derivadas de la hipertensión venocapilar y arterial pulmonar. Estas se ponen en evidencia en la radiografía simple de tórax, en la broncografía, en el electrocardiograma y en las pruebas de funcionamiento pulmonar con restricción, obstrucción de vías respiratorias, trastornos de la difusión, hipoxemia e hipercapnia, o en su defecto, en la biopsia o en el reporte de la necropsia.
En México, en relación con el
manejo médico legal laboral, la incapacidad orgáno funcional
se dictamina con base a lo señalado por el Artículo 17 de la
Ley Federal del Trabajo vigente y utilizando por similitud las fracciones
369, 370, 371 y 372 del Artículo 514, de la citada Ley, según
exista clínica y radiológicamente repercusión
cardiopulmonar ligera, media o severa.
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