HOME

MedSpain

Miércoles, 5/4/00

El Hospital Clínico de Barcelona demuestra su efecto hipolipemiante

Las nueces, un alimento saludable que se une al aceite de oliva

Las nueces, al menos las procedentes de los nogales californianos, llevan camino de convertirse en un bálsamo de fierabrás dietético, al igual que lo está siendo el aceite de oliva. Así lo confirma un estudio realizado por la Sección de Lípidos del Hospital Clínico de Barcelona y la Universidad de Barcelona (UB) en colaboración con la Universidad de Loma Linda, de California, publicado en el número de abril de Annals of Internal Medicine.

"Ingerir nueces en la dieta habitual en sustitución de una cantidad de grasas monoinsaturadas tiene efectos preventivos cardiovasculares", explicó ayer Emilio Ros, del Clínico. El inconveniente del estudio y que no terminará de agradar a los defensores del olivo mediterráneo es que la eficacia implica la reducción del consumo de las grasas procedentes del aceite. La investigación (ver DM del 9-XII-1999), presentada ayer por sus autores, se realizó con 49 adultos de ambos sexos con edades comprendidas entre los 28 y 72 años.

Durante seis semanas, la mitad de los participantes siguió una dieta en la que el aceite de oliva era la grasa culinaria principal. Simultáneamente, la otra mitad consumió una dieta en la que una parte del aceite de oliva y otras grasas de alimentos se sustituyó por la ingesta de ocho o diez nueces diarias. Las menores cantidades de aceite de oliva no dejaron de reflejar sus virtudes, pero al incluir las nueces "se observó una reducción del riesgo de sufrir enfermedad coronaria que podría estimarse en un 11 por ciento, ya que por cada mg/dl de disminución del colesterol se reduce en un uno por ciento el riesgo cardiovascular", añadió Ros. Las magnitudes registradas fueron una reducción del colesterol total de 11 mg/dl (4,1 por ciento), del colesterol LDL en un 5,9 por ciento y de la lipoproteína (a) en un 6,2 por ciento. "Se podría recomendar por ejemplo una cantidad de 25 o 50 gramos diarios de nueces, siempre que se calcule la sustitución por otros alimentos que contengan grasas", dijo el experto, en cuyo trabajo también han participado Daniel Zambón, del Clínico, y Juan Carlos Laguna, de la UB.

Las excelencias terapéuticas de la nuez se basan en su riqueza de ácidos grasos poliinsaturados y su relación con las saturadas que es de siete a uno. El ácido alfa-linoleico, de la serie omega-3, también parece ser un elemento inductor de su carácter preventivo. Aunque la nuez ya había demostrado sus bondades en un estudio norteamericano de 1993, ahora comienza su pelea para conquistar un puesto de honor en la dieta saludable. (Annals of Internal Medicine 2000; 132: 538-546).


Toni González. Barcelona

El consumo de té protege contra el riesgo de fractura ósea

DM. Londres

El consumo de té por parte de las mujeres mayores de 65 años puede aumentar sus niveles de densidad ósea, ofreciendo así protección contra las fracturas de hueso, según un estudio de investigadores de la University of Cambridge School of Medicine (Reino Unido), que analizaron el efecto del consumo de esta hierba sobre la densidad mineral ósea (DMO).

Estudios previos habían analizado los efectos negativos de la cafeína sobre la DMO, aunque la relación entre el té -cuya cafeína y niveles de nutrientes son distintos- y la DMO no han sido suficientemente estudiados. Los investigadores evaluaron los tipos de té, las pautas de consumo y las cantidades de cafeína y flavonoides contenidos en el té en 1.200 mujeres de Cambridge, de 65 a 76 años, de 1991 a 1995. El 90 por ciento de las mujeres bebían té normalmente. Las entrevistadas fueron posteriormente divididas en grupos de consumidoras y no consumidoras de té. El primer grupo fue subdividido en grupos de acuerdo con los niveles de consumo: de 1 a 3 tazas, de 4 a 6 y más de 6.

Los expertos descubrieron que, tras tener en cuenta el consumo de tabaco y café, y el seguimiento de una terapia de hormonas sustitutiva, el hecho de beber té tiene claros beneficios para la DMO. Estos niveles, en la espina lumbar y en dos zonas de la cadera, eran mayores entre las bebedoras de té. Sin embargo, los niveles de DMO no eran significativamente mayores en el cuello femoral, la zona más afectada por las fracturas. De las que añadían leche, los mayores niveles de DMO se descubrieron sólo en la parte más grande del fémur.


Aquí puedes añadir tus impresiones y sugerencias. Por favor, firma en nuestro Libro de Visitas.
Y puedes también Ver el Libro de Visitas.

Puedes enviar tus sugerencias y opiniones mediante un E-Mail a sugerencias@medspain.com:E-Mail.

ELMEDICO.NET

BUSCASALUD

[Agenda] [Caso del mes] [Imagen del mes] [ECG del mes] [Ecografía del mes] [Enlaces médicos] [Curiosidades] [Técnicas complementarias] [Revisiones] [Qué haría ante...] [El Médico y el Arte] [El Médico y la Música] [Consultas] [Búsquedas] [La Solución Mañana] [Internet Util]
[Inicio] [Números Anteriores] [Quiénes Somos] [E-Mail]

Copyright © 1.998, 1.999, 2.000 MEDSPAIN - All rights reserved.