MedSpain |
Sábado, 15 de abril de 2000
Alejandra Rodríguez
De momento, no han aconsejado reducir la cantidad diaria de calcio recomendada para los hombres adultos (unos 1.000 miligramos). Sin embargo, investigadores de la Harvard School of Public Health (EEUU) han presentado un trabajo en la reunión de la American Association for Cancer Research, celebrada en San Francisco (EEUU), en el que advierten que tomar demasiado calcio puede aumentar el riesgo de sufrir un tumor prostático. Los autores entrevistaron a más de 20.000 varones del Physicians Health Study (un trabajo epidemiológico a gran escala) y observaron mayor incidencia de estos tumores entre los que tomaban más productos lácteos (el equivalente a más de seis vasos de leche a la semana).
El motivo de que estos alimentos aumenten las posibilidades de sufrir cáncer de próstata se debe, según creen los investigadores, a que un exceso de calcio repercute en la reducción del nivel de vitamina D (un elemento que, según parece, protege la glándula prostática). «No se trata de no tomar calcio, sino de disminuir la cantidad es excesiva», explican. Algunos científicos han criticado el trabajo alegando que los datos, aún sin confirmar, pueden traducirse en un aumento de la osteoporosis. «Si uno deja de tomar calcio puede sufrir problemas óseos. Mientras que el efecto del calcio sobre el cáncer de próstata aún es incierto», alega Howard Scher, del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York, uno de los mejores centros oncológicos del mundo.
NUTRICION
Sábado, 15 de abril de 2000
PEDIATRÍA
Alejandra Rodríguez
Los niños que sufren anemia severa de hierro pueden experimentar problemas cognitivos y de comportamiento en la adolescencia, según un trabajo publicado en el último Pediatrics. Los autores escogieron a 48 chavales que habían sufrido ferropenia grave en su infancia y los compararon con 114 chicos que no padecieron el problema. Los que habían tenido carencia de hierro obtuvieron peores resultados en las pruebas de escritura, aritmética, memoria inmediata y en la diferenciación de objetos. Además, según sus padres y profesores, en este grupo había más incidencia de déficit de atención, problemas sociales, ansiedad y depresión.
NUTRICION
Sábado, 15 de abril de 2000
ATEROSCLEROSIS
Ya se sabía que los frutos secos mejoran el nivel de colesterol de las personas sanas. Ahora, un estudio español indica que las que sufren hipercolesterolemia pueden mejorar su nivel de lípidos si añaden algunas nueces a su alimentación
Alejandra Rodríguez
Varios trabajos habían sugerido que los frutos secos inciden positivamente en el nivel de colesterol. No obstante, las investigaciones se habían realizado con hombres jóvenes y sanos y se desconocía si estos alimentos ejercen el mismo efecto en mujeres, en gente más mayor y, sobre todo, en las personas con colesterol alto. Un equipo de investigadores del Hospital Clinic i Provincial de Barcelona ha publicado un trabajo en Annals of Internal Medicine que responde a algunos de estos interrogantes. Los científicos escogieron a 49 hombres y mujeres con hipercolesterolemia poligénica. El origen de esta patología combina factores genéticos y ambientales.
La primera medida para frenarla es cambiar el estilo de vida (dejar de fumar, hacer ejercicio y seguir una dieta sana). Los participantes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos. El primero siguió, durante un mes y medio, una dieta para reducir el exceso de colesterol ajustada a sus necesidades calóricas y energéticas. Debieron limitar el consumo de huevos y carne roja, tomaron más frutas, verduras y pescado y sólo usaron aceite de oliva. Al segundo grupo se le dieron las mismas pautas dietéticas con una excepción: debían tomar entre ocho y 11 nueces cada día (el equivalente al 18% del aporte energético y al 35% de las grasas). Todos fueron sometidos a varios análisis, antes del ensayo y en las semanas quinta y sexta, para evaluar su nivel de lípidos en sangre (colesterol bueno, malo, triglicéridos, lipoproteínas...). Además, se les hicieron reconocimientos médicos generales y análisis antropométricos para establecer la relación entre el músculo y la grasa corporal.
Al mes y medio, los grupos intercambiaron sus dietas y volvieron a repetirse los análisis. Los investigadores observaron que las cifras de colesterol mejoraban con ambos tipos de alimentación, pero que el beneficio era aún mayor en el caso de la dieta que contenía las nueces. Concretamente, el colesterol total se redujo en un 9% en el grupo que incluyó los frutos secos en su dieta, frente a un 5% del grupo que no comió nueces. En cuanto al colesterol malo, los datos también son significativos. Mientras que en el grupo de las nueces el LDL descendió un 11,2%, en el otro sólo bajó un 5,6%. Finalmente, no hubo variaciones significativas en el colesterol bueno.
Los autores están convencidos de que el efecto se debe exclusivamente a las nueces ya que, por lo demás, ambas dietas eran iguales. Además, «no se produjeron variaciones en el peso de ningún participante, por lo que nuestros hallazgos no pueden deberse a diferencias en la ingesta calórica», explican. De esta forma, para conseguir mayores beneficios de una dieta sana, bastaría con sustituir parte de las grasas monoinsaturadas por algunos ácidos grasos poliinsaturados de las nueces. Los autores explican que el efecto hipolipemiante de estos frutos secos puede explicarse, al menos en parte, a que son ricos en este tipo de lípidos. Trabajos anteriores han demostrado que el ácido alfalinoléico (del tipo omega 3 y del que hay siete gramos por cada 100 gr de nueces) está muy relacionado con la reducción del riesgo cardiovascular debido a sus propiedades antiarrítmicas y antiaterogénicas (previenen la oxidación de grasas en las arterias y la formación de trombos).
NUTRICION
Sábado, 15 de abril de 2000
INMUNOLOGÍA
Alejandra Rodríguez
Un trabajo publicado en el European Journal of Clinical Nutrition ha confirmado en humanos lo que ya se había observado en animales: el yogur mejora el sistema inmune, sobre todo el de las personas mayores. Los autores escogieron dos grupos de voluntarios. El primero tomó 180 mililitros de leche desnatada dos veces al día y el segundo, la misma bebida a la que se le habían añadido las bacterias del yogur. Después de seis semanas, los análisis revelaron que el segundo grupo tenía un sistema inmune mucho más activo. «Esto mejora la capacidad del individuo para luchar contra infecciones microbianas, virus e, incluso, el cáncer», explican.
NUTRICION
Sábado, 15 de abril de 2000
NEUROLOGÍA
Alejandra Rodríguez
Un nivel bajo de folatos en sangre podría estar relacionado con el Alzheimer, según un trabajo publicado en el American Journal of Clinical Nutrition. Los autores revisaron las autopsias de 30 mujeres que formaban parte de un estudio sobre esta enfermedad y observaron que el déficit de folatos coincidía con una mayor atrofia de los tres lóbulos del neocórtex (frontal, parietal y temporal) y con otras lesiones neocorticales propias de esta patología. Además, ningún otro marcador relacionado con factores nutricionales incidía en la aparición del Alzheimer. Los científicos quieren trabajar con muestras más amplias para confirmar estos datos.
Copyright © 1.998, 1.999, 2.000 MEDSPAIN - All rights reserved.